Aula Abierta ¿Y donde están los Exploradores?

Apreciados Amigos de la “Mar Océano”.

Envío invitación de Aula Abierta, en los deseos que puedan asistir, la invitación está abierta a todas las instituciones, colegios y público en general, que ven en nuestro “Patrimonio Oceánico” la oportunidad de reiniciar las exploraciones.

Juan Ciorba Vinz
Director
Centro de Estudios Marítimos
Escuela de Diseño
Universidad de Valparaíso
La Carrera de Gestión en Turismo y Cultura realizará la primera Aula Abierta ¿Y donde están los Exploradores?, el viernes 7 de junio de 2013 a las 10:00 horas, en el Auditorio de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Valparaíso.
Esta actividad se enmarca en la celebración del Día del Patrimonio, desde la perspectiva de nuestro patrimonio oceánico.
Expositores:

  • Profesor Manuel Meza Venegas / “Expedición Antártida”
  • Profesor Juan Ciorba Vinz/ “El espíritu de la Santiaguillo que navega es los océanos de la eternidad”
  • Julio Hotus Salinas, Consejero Regional de Cultura, en Isla de Pascua / “Los Exploradores de Hiva”
  • Alumnos de la Carrera, Rodrigo Troncoso y Alvaro Vargas / “Expedición a Robinson Crusoe”

“Manifiesto de la Mar Océano”

“Manifiesto de la Mar Océano”

Ciencias Oceanopolíticas

“Interés Marítimo Estratégico”

Pesca Artesanal

“Identidad Ancestral”

 Conciencia Marítima y Oceánica

Poco se conoce de las historias de los hombres de mar, pescadores artesanales que existen en nuestro extenso litoral desde épocas ancestrales precolombinas, miles de años antes que existiera Chile.

 Al definir al “Pescador Artesanal” en el profundo sentido de su origen, proviene de pueblos ancestrales, lo que nos lleva a analizar su contexto e identidad como hombres de mar dedicados a la pesca, pero en este caso usando artes de pesca que no dañan el medio ambiente, usando “Un Arte Sano”, por lo tanto: “Arte – sanal”.

El pescador artesanal hombre de trabajo, formador de comunidades pre – existentes del borde costero, libre heredero del “Kimun Lafkenche”, (Saber de hombre de mar), hijo de la “Ñuke Lafken” (Madre Mar), seguirá en su eterna lucha por el “Küifi Az Kume Mongen”, (Una vida sana y buena como ayer).

“Palabras del Lonko Mapuche Williche, Eric Vargas Quinchamán”.

Hoy, este sector de milenaria descendencia, se enfrenta a una cruel realidad: Solo basta acercarse a cualquiera de nuestras caletas y descubriremos mucha tristeza y decepción en sus vidas; donde la resignación y el pesimismo se han apoderado de su discurso.

Debido a la grave crisis que enfrentan, producto del colapso de los recursos naturales pesqueros y contaminación de su ecosistema, es que se hace necesario tomar conciencia, de este hecho en todos los niveles de la sociedad, con el objeto de encontrar una forma distinta de administración y conservación equilibrada de los recursos naturales.

Es urgente y necesario un proceso que difunda esta realidad permitiendo de este modo conocer, observar, y comprometerse con nuestros compatriotas, quienes cada día exponen sus vidas en la mar.

Ellos son poseedores de saberes que se ven reflejados en historias, mitos y leyendas que se deben valorar, ya que son parte de una identidad cultural propia que los hace sentirse orgullosos.

En el siglo XXI, era del Pacífico, Chile ha vuelto a dar las espaldas al mar, ahogándose en la globalización. Hoy, el maritorio nacional es entregado a la explotación irracional de empresas nacionales y transnacionales.

Durante siglos la “Cruz del Sur” orientó a los navegantes, hoy día la “Cruz del Sur”, símbolo de la Universidad de Valparaíso, nos orienta en las ciencias, en las artes y en el ámbito de la cultura humanista.

Lo anterior obedece a principios de ética y valores morales que debe poseer nuestra institución, lo que nos obliga a ser consecuentes con lo expresado, considerando como parte del espíritu que nos ilumina la “Responsabilidad Social y Ambiental”, que nos corresponde entregar a nuestros estudiantes como forma de vida.

 “1° Encuentro de Educación Pesquera”.

Organizado por la “Liga Marítima de Chile” y la “Fundación Almirante Carlos Condell”, realizado entre el 16 y 18 de Julio del año 1991. (Escuela de Diseño, “Taller del Mar”, Universidad de Valparaíso).

Carta entregada a expositores y participantes del evento en aquella oportunidad.

“Observación y Pensamiento Lateral Prospectivo”.

Comunicado recibido desde el futuro, año 2011, por parte del “Gran Imperio de los Poderes Fácticos, Políticos y Económicos”, que dominarán a nuestro planeta en los próximos 20 años.

Hemos logrado desgarrar los últimos vestigios del Patrimonio Oceánico Hidrobiológico de una Nación, situada en el Océano Pacífico Sur Oriental, que hasta ahora se llamaba Chile, convirtiendo sus mares en un desierto.

La creación de fantásticos artefactos de conquista y explotación, llámese buques factorías, satélites y submarinos pesqueros, resultado de nuestro extraordinario desarrollo tecnológico que nos llena de orgullo, permite ver y extraer cualquier especie con vida desde los más profundos abismos de los océanos, hemos igualado a “Dios” y a la “Naturaleza”, y estamos pronto a derrotarlos, imitando la eficiencia del ave de rapiña, destruyendo al mismo tiempo una milenaria cultura, que su pecado fue:

“Saber vivir en armonía con la Naturaleza”.

Chile no logró proyectarse a la eternidad, vivieron el momento, encandilados por hábiles agentes expertos en grandes estrategias de seducción, que permitieron acelerar el proceso inconsciente del suicidio colectivo de una nación, resultó bastante fácil, ya que vivían apiñados en la gran ciudad, adquiriendo en grandes tiendas felicidades efímeras, huyendo del compromiso con la Patria.

Solo fue posible encontrar un solo ser humano, un modesto pescador chilote, que con su mano escribió sobre la arena de una contaminada playa, recurriendo a las últimas fuerzas de su espíritu que aún lo mantenía con vida, el siguiente epitafio:

“Aquí yace un pueblo que vendió su alma al mejor postor, encandilado por bienes materiales, no mantuvo el espíritu de sus antepasados de vivir en armonía con la naturaleza, no tuvo conciencia de su destrucción, no razonó, ni intentó ninguna acción de conservación, falleció de anemia aguda de todos sus recursos, su causa:

No sentir correr la Patria por sus venas, su sangre cubrió el planeta, hoy queda solamente la nada”.

Luego………………el pescador zarpó a los “Mares de la Eternidad”.

Juan Ciorba Vinz
“Taller del Mar 1991”
Escuela de Diseño
Universidad de Valparaíso.

Los pescadores artesanales han estado sometidos a una serie de cambios desde hace ya medio siglo, sin embargo han logrado mantener con vida sus tradiciones, costumbres y confraternidad.

Frente a la globalización de los mercados que han llevado a la implementación de artes de pesca industrializadas, se hace necesario integrarnos entre diferentes Centros de Estudios y Universidades, con el mundo flagelado y fragmentado que enfrenta la pesca artesanal en esta última década, permitiendo junto a ellos realizar estudios prospectivos reales, que permitan en el más breve plazo aplicarlo a la realidad, antes que sea demasiado tarde.

Los recursos hidrobiológicos de nuestro mar ya tienen dueño, al asignarle la mayor parte de la cuota a solo siete familias de la pesca industrial en Chile, situación que se debe revertir con extrema urgencia en el Poder Legislativo, considerando el gran impacto social y ambiental que va a producir, el cual será imposible de resolver, llevando a nuestro pueblo a la dependencia alimentaria de otras naciones, y a un enfrentamiento interno entre hermanos.

Así, cientos de comunidades, miles de familias, más de 80.000 pescadores artesanales son excluidos del acceso a estas pesquerías generando una aguda crisis económica en las caletas y por consiguiente un drama social familiar, afectando sistemáticamente esa invalorable cultura ancestral.

En el pasado, el pescador, salía a la mar en su bongo, respiraba vientos de libertad, hoy navegan en la estela de la amargura, consecuencia de la “Dictadura de la Clase Política”.

Parece que hemos vuelto al inicio de la revolución industrial, donde las condiciones laborales de hombres y mujeres que trabajaban en las salmoneras eran subhumanas, y donde convenía mejor ser un salmón.

¿Cómo es esto posible?

Se utilizaban 50.000 toneladas de jurel rico en omega 3, para alimentar la producción de 10.000 toneladas de salmón, esto quiere decir, se le negó jurel a 5.000.000 de chilenos pobres, por un año, para alimentar 500.000 extranjeros ricos.

Dentro de las 5 millas de la pesca artesanal irrumpen buques factorías de noche, sin luces de posición, en faenas de arrastre, poniendo en riesgo la navegación de naves menores.

Estos mismos buques factorías, con sus métodos de pesca de arrastre en forma indiscriminada, remueven el fondo marino, acabando con los recursos, convirtiendo el mar chileno en un desierto.

En el Congreso Nacional, algunos “Honorables Diputados y Senadores”, que están involucrados en la ley de pesca, son parte comprometida de la pesquería industrial.

Actualmente uno de los productos más chilenos se importa desde China.

¿Les interesa saber que ocurrió y cuál es?:

“El Jurel”.

Frente a las costas de la octava región uno se encuentra con ciudades flotantes de barcos factorías, arrastrando con todo lo que pueden. Un barco factoría es capaz de pescar y procesar allí mismo, hasta el nivel de entregar latas con etiquetas, y todo en nuestros puertos.

El problema es que dentro de estas latas tenemos individuos tan pequeños que seguramente son ejemplares que se reprodujeron antes de ser capturados, lo que no solo perjudica a esta especie; ya que no alcanza su madurez para desovar, sino que, además, implica que se verá afectada la cadena de alimentos y, por lo tanto, la vida de otras especies.

Lo que expongo es muy fácil de comprobar por ustedes, cuando recurran a un supermercado a comprar latas de jurel, observen su procedencia:

“Producto de China”.

Hay gente que tiene la osadía de echarle la culpa a la pesca artesanal, no entendiendo que este sector que data existencia desde hace más de 14.800 años (Datos de Monte Verde), y no saben que sus capturas son destinadas principalmente para consumo humano y no para hacer harina, que luego va a engordar ganado, cerdos, pollos o peces de acuicultura como los salmones. El pescador artesanal jamás daño el ecosistema.

En Chile, lejos de apoyar a una actividad como la pesca artesanal, se les ha perseguido y aplastado. Lo que es un error por varias razones:

Primero, porque va de la mano con una alimentación sana y hasta algún tiempo barata de la gente; segundo se asocia con la generación de empleo al darle valor agregado a estos productos, y finalmente, está en la misma línea con la defensa de los recursos, porque se trata de una forma de vida más que de una actividad productiva.

Para obtener un kilo de proteína de animales de criadero hay que gastar siete kilos de pescado o de vegetales. Esto es, que si siete kilos de pescado se destinan a alimentación humana podríamos satisfacer las necesidades de unas 30 personas; pero, como esos siete kilos de pescado son destinados a harina, solo obtenemos un kilo de carne de vacuno o de salmón, y podemos alimentar a no más de cuatro personas.

Esa es la importancia de que también nos preocupemos del destino de la pesca artesanal, y no solo de las toneladas que se autorizan, que lleva a la sobre pesca inconsciente de la pesca industrial.

El 16 de Octubre del año 1945, posterior a la 2° Guerra Mundial se funda con sede en Roma la “FAO”, (Food and Agriculture Organization / Organismo de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), su lema: “Fiat Panis”, (Hágase el Pan), decretándose el 16 de Octubre del año 1981 como “El Día Mundial de la Alimentación”, cuando se creó habían 80.000.000 de seres humanos en situación de hambre y extrema pobreza, para el año 2010 esta cifra subió a 200.000.000 seres humanos, y sigue en aumento.

La Escuela de Diseño de la Universidad de Valparaíso, el “Taller del Mar”, y su “Centro de Estudios Marítimos”, posee una historia de compromiso con el sector de la pesca artesanal que se inició hace 30 años, lo que le ha permitido tomar conciencia y respeto por la diferencia, y sobre todo, conocer realidades culturales, sociales, ambientales y de injusticia, que permanecen ocultas tras el velo del desarrollo económico, con múltiples proyectos que se han aplicado en este ámbito a lo largo de las caletas del litoral hasta la actualidad.

La base del problema en cuestión radica específicamente que en el consciente social de gran parte de los chilenos no se ha logrado implementar, ni asumir una “Conciencia Marítima” nacional y racional a través de la educación.

Los planes curriculares existentes tanto a nivel básico, medio y superior, no son expresivos en la forma y en el fondo, (Objetivos, contenidos y competencias) respecto del desarrollo marítimo de Chile.

En otros términos, el mar no constituye una preocupación primordial, solo queda en expresiones fugaces de la presencia del mar, insuficientes si queremos desarrollar la Conciencia Marítima.

Tener “Conciencia Marítima”, significa haber asumido una actitud diferente, esto es, conocer del mar en su extensión, sus riquezas, a los pescadores artesanales y su significado para nosotros (Nivel cognitivo), como así mismo interesarse por el mar y por todo lo relacionado a él (Nivel afectivo), y exhibir conductas tales como comer pescado, pescar, ir al mar, recrear el espíritu, evitar contaminar, etc., (Nivel reactivo), son expresiones claras y contundentes de que la “Conciencia Marítima” ha anclado en nosotros.

Para hacer efectivo el desarrollo de la Conciencia Marítima, Chile necesita en primer lugar reconocer los derechos consuetudinarios de los pueblos ancestrales de donde provienen los pescadores artesanales, asegurando su pre – existencia y continuidad de su actividad pesquera como una forma de vida.

En segundo lugar debe aportar en forma efectiva y real al apoyo concreto de los sistemas: formal, no formal, e informal de educación. La educación, como expresión teórica y práctica, constituye un bien no sólo personal, sino también social. Como instrumento del progreso humano, no puede estar ajena a los cambios que se producen en la humanidad. La educación por lo tanto, debe estar atenta a satisfacer aquello que puede ser considerado como un valor universal y también aquellos valores que surgen de una necesidad generalizada, cuando el bien común lo exija.

El desarrollo de la Conciencia Marítima entre nuestros estudiantes, entre los chilenos, es una exigencia, es un bien necesario que la educación debe procurar.

Nuestro sistema curricular es rico en información, pero su ligazón con la realidad cada vez más escasa. Prueba de ello, es lo que acontece en el desarrollo de los “Intereses Marítimos”, como es el caso del Sector Pesquero Artesanal, que fue en su tiempo una fuente laboral para gran parte de la población que vivía en el litoral, la que actualmente se encuentra en una profunda crisis, por falta de un “Pensamiento Prospectivo” de parte del Estado de Chile.

Los sistemas curriculares, tanto en el presente y su proyección hacia el futuro, deben ser cada vez más ágiles, para dar cabida y respuestas a los requerimientos de la Sociedad.

La pesca artesanal es poseedora de una valiosa cultura ancestral, fuente de alimentos sanos para el pueblo, los cuales lamentablemente se han convertido en prohibitivos para la mayoría, por su alto precio en el mercado, entrando esta a competir con la importación de productos pesqueros desde Vietnam, China, y otros países asiáticos, como es el caso del “Pangasius” y la “Tilapia” que poseen poco valor nutritivo y carentes de “Omega 3”, los cuales se encuentran en las grandes cadenas de supermercados.

Otro factor de relevancia del sector pesquero artesanal es ser esencialmente estratégico, al contar con la dinámica de desplazamiento en sus navegaciones por nuestro “Patrimonio Oceánico”, que se expresa en una permanencia y ocupación efectiva de nuestro mar y territorios extremos de nuestra soberanía, creando fronteras humanas dentro de las geográficas. Un ejemplo de lo anterior fue el apoyo brindado desde los pescadores artesanales al proceso de colonización marítima del sector de los archipiélagos de las Guaitecas y los Chonos en la década de los 80.

Lamentablemente este gran desafío por parte del sector pesquero artesanal se vio afectado por poderes políticos y económicos de grandes empresas nacionales y transnacionales.

La causa de lo expuesto fue la introducción de la salmonicultura en los fiordos de Aysén, carentes de planes de manejo apropiados, falta de estudios de capacidad de carga, entrega de concesiones marítimas sin un plan regulador, destrucción de bancos y praderas marinas naturales, ocupación de puertos de resguardo de las embarcaciones artesanales, exterminio de especies juveniles de congrio y merluza austral, a causa de la conducta depredadora de salmones escapados de los centros de cultivo.

Todo ello llevó al colapso de los recursos que históricamente capturaban los pescadores artesanales, …. y viendo invadido su maritorio, mermado las especies endémicas, llevó al despoblamiento de los asentamientos, de lo que con tanto espíritu y esfuerzo, permitió en su momento fortalecer la “Soberanía de Chile”, en la Región Austral, regresando a sus lugares de origen, o bien trabajando para las empresas antes mencionadas por un sueldo mínimo, sin previsión social ni cobertura de salud.

En síntesis, los diferentes gobiernos y las empresas nacionales y transnacionales se jactaban en aquellos momentos de ser los segundos exportadores de salmón a nivel mundial, indicando altas cifras macroeconómicas.

Por supuesto, ellos no pagaron por el impacto ambiental del mar que ocasionó su producción hasta la aparición del virus “Isa”, actuaron ignorando la responsabilidad social empresarial, dejando tras de sí en solo 30 años, un maritorio prácticamente sin recursos hidrobiológicos, contaminando las islas con centros de cultivos abandonados, como así también los fiordos y los fondos marinos, destruyendo áreas valiosas para el desarrollo del turismo sustentable, lamentablemente imposibles de recuperar en la actualidad.

Retomando el concepto de: “Observación y Pensamiento Lateral Prospectivo”, se careció de una visión de las “Ciencias Oceanopolíticas”, respecto a la conducción de un Estado en relación a los “Intereses Marítimos” de la Nación.

Lo expuesto pasa a ser una muestra de la escasa vinculación de los chilenos con el mar, se constata la carencia de un organismo al más alto nivel, que asuma la responsabilidad del resguardo y desarrollo de nuestro “Patrimonio Oceánico”, con una labor de coordinación orientada a los diferentes estamentos ministeriales, o bien, un “Ministerio del Mar”, de modo que sus funciones técnicas se comprometan con la voluntad política, de privilegiar el mar como un efectivo polo para el desarrollo nacional.

Las políticas económicas están basadas en el crecimiento continuo e ilimitado, vivimos por encima de la capacidad de recursos del planeta. En la base de todo sistema productivo están las materias primas. No puede existir un crecimiento material ilimitado basado en materias primas limitadas. La ecuación es así de simple, vamos corriendo hacia el abismo sin darnos cuenta.

Las grandes empresas nacionales y transnacionales que usufructúan con los recursos pesqueros, escapan del control democrático, pueden comprarse una isla entera o un país, imponer las leyes que más les conviene, comprar voluntades y determinaciones políticas a quienes les corresponde legislar, comprar gobiernos.

Si somos consecuentes con nuestros valores nacionales, frente a la triste realidad marítima de nuestra Patria, nos corresponde en hora buena, crear conciencia marítima de nuestro patrimonio oceánico, en los honorables diputados y senadores que integran el Congreso Nacional. Detrás de estas actitudes subyace, entre otros fenómenos, la ignorancia de la población acerca de las posibilidades que a Chile ofrece su Mar, y su favorable posición en el Océano Pacífico.

Nuestro “Imperativo Oceanopolítico”, y misión como habitantes de una “Tierra de Océano”, que describe genialmente Benjamín Subercaseaux, es poner en valor nuestra “Cultura Ancestral” poseedora de una gran sabiduría de nuestros “Hombres de Mar”, dar a conocer, y reconocer en cada uno de ellos, que han construido nuestra historia marítima, en las gestas heroicas, en la literatura, en la poesía, en las exploraciones, en las aventuras, en nuestros pescadores artesanales, con sus valores, y tradiciones, cuando con colores, sonidos y alegría celebran a su patrono en la “Fiesta de San Pedro”, que como señala el relato bíblico, este apóstol fue pescador artesanal.

Todos ellos pasan a ser parte y consecuencia, que nos lleva a fortalecer “El Orgullo de Pertenencia como Nación Marítima”, de un pueblo que debe despertar e identificar valores de su herencia, agregarlos a su esencia, imagen e identidad de su cultura, manifestando en sus acciones su natural “Cosmovisión con el Mar”.

Existen sin embargo, razones culturales que se remontan a la historia, que explican porque Chile no ha sido consciente de sus riquezas, valores humanos y económicos marítimos, del “Cuantioso

Capital Oceánico” que poseemos, largos de debatir, y no vienen al caso en este momento, lo que es de extrema importancia revertir.

“El Océano es la Llave del Futuro”, es una fuente de potenciales recursos vivos y minerales, quedando muchos otros por descubrir, además se transforma en un gran desafío orientado a “Reiniciar las Exploraciones Marítimas”, en busca de dar cabida en sus aguas a “La Habitabilidad del Hombre”, en un nuevo modo de concebir la vida con el espíritu, la mente y el cuerpo en la “Mar Océano”.

El “Patrimonio Oceánico” que poseemos como chilenos, al navegarlo en su más amplia extensión, y explorarlo en sus profundidades, en un permanente “Estado de Observación”, nos lleva a descubrir aquellos “Valores Trascendentales”, que nos permitan orientar como académicos e investigadores, en conjunto con la sabiduría ancestral y natural de los Pescadores Artesanales, a las actuales y futuras generaciones.

La calidad de sus vidas dependerá de los valores que se siembren en las “Aguas Fértiles” de sus “Espíritus” en el aquí y en el ahora.

“Sembrar Espíritus” tiene un nombre: “Educar”, en la “Creatividad”, y la “Voluntad”, en asumir la “Misión” y alcanzar “Desafíos” que nos lleven a materializar nuestros “Sueños”, porque no se puede crecer sin entregar “Amor” al prójimo, encontrando en ellos nuestra felicidad, y con ello alcanzar la “Paz y la Libertad”.

Está pronto a caer en la obsolescencia parte de nuestro “Himno Nacional”, si se continúa con políticas permisivas, y falta de legislaciones en beneficio del resguardo de nuestros recursos naturales, entregados en su mayor parte a las grandes empresas nacionales y transnacionales que afectan nuestra “Soberanía Alimentaria” de las futuras generaciones.

Actualmente al cantar nuestro “Himno Nacional”, es muy difícil contener las lágrimas en el momento de entonar:

“… Y ese mar que tranquilo te baña te promete futuro esplendor”.

Si no actuamos ahora, no cabe duda que seremos recordados por nuestros nietos como una generación, que no fue consciente de la

herencia de sus antepasados, que no fue capaz de defender los recursos naturales, que se entregó a la globalización, a los poderes fácticos transnacionales, en forma irresponsable, extinguiendo una Patria que se llamaba Chile.

Un abrazo OCEÁNICO de olas coronadas de azul y plata iluminadas por la “Cruz del Sur”.

 

Juan Ciorba Vinz
Director Centro de Estudios Marítimos
Escuela de Diseño
Universidad de Valparaíso – Chile
Pescador Artesanal

Académico

Universidad de Valparaíso

 Caleta Concón, Mes del Mar 2013.                            Delfín Austral