Escuchar en la más absoluta Soledad las Voces del Universo

Adjunto información del diario ” Las Últimas Noticias” del Domingo 01 de Junio de 2014, cabe destacar que es el único medio de comunicación que informó sobre el explorador y navegante ruso Fyodor Konyukhov, “Tomando en consideración que zarpó desde Concón, Chile”, hace 160 días, recalando en el Puerto Deportivo de Mooloolaba, Australia.
Valga lo anterior, para rendir y reconocer como corresponde su reconocida condición humana de “Vivir Heroicamente”, de quien templado por los dioses de las olas y los vientos“Cosechó Estrellas de Sabiduría” en su larga travesía por el Océano Pacífico, al “Escuchar en la más absoluta Soledad las Voces del Universo”.
Ello debe dar cabida a profundas reflexiones como chilenos de nuestra existencia, de un país “Bendecido por Dios”, al poseer uno de los más extensos litorales y “Patrimonio Oceánico” de la Cuenca del Océano Pacífico, para caer en la cuenta de una vez por todas de nuestro destino.
Los océanos han sido , son y serán, “El Ámbito Físico Compartido más Antiguo en la Historia del Hombre y los Pueblos”, vínculo y vector de interacción y desarrollo.
Hay que destacar que en el transcurso de los siglos “La Mar ha sido un Espacio de Permanente Intercambio Cultural y Comercial”, las más grandes civilizaciones han nacido, crecido y se han desarrollado alrededor de la conquista de las “Fronteras Marítimas”. Este principio se ha mantenido inalterado hasta hoy día.
La “Herencia Oceánica de Chile” es uno de los “Bienes Olvidados” de la cultura chilena, que en estos últimos dos siglos le ha dado “Las Espaldas al Mar”.
La extensión de nuestro “Patrimonio Oceánico”, unida a una “Actitud Transpacífica”, debe proyectar a Chile en el “Escenario Internacional de la Era del Pacífico”.

Fuente: Las Últimas Noticias

Definición de Maritorio y su Significado

Definición de Maritorio y su Significado. (Juan Ciorba Vinz).

Podríamos establecer un proceso intelectual que constituye un pensamiento diciendo que: La “Geopolítica” considera el “Territorio” como campo de acción.

En el caso de la “Oceanopolítica” su campo de acción natural es el “Maritorio”.

Postulo un cambio de paradigma respecto al concepto de “Mar Territorial”, porque este obedece directamente a una “Visión Terrestre hacia el Océano”, y no una “Visión desde el propio Océano”.

El concepto de “Maritorio” es por lo tanto la extensión de mar que pertenece a una Nación, Región, Provincia, Plan Sectorial o cualquier división política donde el Estado ejerce “Soberanía”, y se define en sus “Fronteras Marítimas”.

El “Maritorio” considera por lo tanto el mar como “Espacio Físico de Crecimiento y Desarrollo”, con la diferencia que la “Visión y Pensamiento Prospectivo” es “Con los Pies en el Agua”.

Considera el espacio físico del mar, a lo que tradicionalmente se le ha designado  como “Mar Territorial”, que  según la Convención del Mar de 1982, se extiende hasta una distancia de 12 millas náuticas (19.31 kilómetros), contado a partir de la línea base desde donde se mide su anchura.

El “Maritorio” corresponde a todo el espacio donde la Nación ejerce “Soberanía”, desde su “Extensión Superficial” que considera las 12 millas náuticas que se establece a partir de “La Linea Base” de todo nuestro litoral continental, a su vez también toma en cuenta: nuestro litoral antártico, islas oceánicas, aguas interiores, golfos, bahías, canales, y fiordos.

Por otro lado se debe tomar conciencia de los diferentes niveles en su “Extensión Vertical”, que posee y considera, estos son: El subsuelo marino rico en recursos minerales y fuentes energéticas, el lecho marino y la columna de agua de mar, con recursos hidrobiológicos, que de no preservarlos tenderán a su extinción.

Ello lleva necesariamente a determinar una “Planificación y Ordenamiento del Maritorio”, tanto en establecer la habitabilidad en asentamientos humanos a flote y/o en tránsito en mares interiores y alta mar, situados en forma estratégica, considerando sectores productivos y altamente competitivos, su conectividad, evitando a su vez impacto ambiental, creando necesariamente políticas orientadas a su. “Sustentabilidad”.

Por lo tanto corresponde tomar en cuenta la realidad de nuestro “Patrimonio Nacional”, en el hecho concreto que existe un “Maritorio” que pertenece a los “Derechos soberanos de Chile”, en cuanto a su propiedad exclusiva, que se debe preservar y recuperar para las “Futuras Generaciones”.

Valparaíso; Capital Cultural Oceánica del Pacífico Sur Oriental

Fundamento Taller “OBSERVACIÓN Y MARITORIO”

Al imaginar a la Ciudad de Valparaíso, como “Capital Cultural Oceánica del Pacífico Sur Oriental”, lleva a situar su destino orientado a reiniciar su navegación hacia el futuro, definiendo con ello el diseño conceptual y construcción de nuevos “Significados y Valores Trascendentales”, permitiendo de este modo generar encuentros de espíritu y pensamiento, que va más allá de los actuales paradigmas culturales que nos afectan.

Una “Visión Cósmica” de nuestro “Planeta Azul”, nos inspira en descubrir las coincidencias de la actual globalización del mundo, centrada en el Océano Pacífico, desde una visión de nuestro “Maritorio”.

 Lo anterior nos lleva a revisar la historia de Valparaíso desde su descubrimiento en el año 1536, cuando se produjo el encuentro entre la Carabela “Santiaguillo” al mando del Capitán Alonso de Quintero con el Capitán Juan de Saavedra, en la entonces rada de “Quintil”, quien venía asistiendo por tierra al Capitán Diego de Almagro en su conquista de nuevas tierras para la Corona de España.19

Ello nos lleva a busca nuestra propia “Herencia Cultural Ancestral”, permitiéndonos con ello situarnos en el presente, para así con “La Observación Atemporal” alcanzar el origen de la historia, permitiéndonos con ello, ser capaces de generar una “Visión Prospectiva” de un escenario futuro para nuestro “Puerto Ciudad” de Valparaíso, que permita su trascendencia en el tiempo, y otorgar un renovado destino.

 El realizar una “Travesía de Exploración” hacia nuestro pasado, se convierte en una base sólida para diseñar y construir nuevas ideas, que determinen un trazado de rumbo hacia un destino, que nos permita alcanzar las “Constelaciones de la Sabiduría” en el ámbito de nuestras misiones y desafíos que nos comprometen como universidad.

El “Patrimonio Oceánico” que poseemos como chilenos, al navegarlo en su amplia extensión, en un permanente “Estado de Observación”, nos lleva a descubrir aquellos “Valores Trascendentales”, que nos permitan orientar como académicos e investigadores a las actuales, y futuras generaciones.

La calidad de sus vidas dependerá de los valores que se siembren en las “Aguas Fértiles” de sus “Espíritus” en el aquí y en el ahora.

“Sembrar Espíritus” tiene un nombre: “Educar”, en la “Creatividad”, y la “Voluntad”, es el gran desafío que nos compromete, porque no se puede crecer sin entregar “Amor” en un estado particular de fraternidad al prójimo, y con ello alcanzar la “Paz y la Libertad” que son las condiciones principales para alcanzar la “Felicidad” como aspiración de nuestros “Espíritus Inmortales” en su “Condición Humana”.

La “Identidad Cultural” de Valparaíso, es la imagen trascendente de sus ciudadanos, el ADN de ellos debe llevar su propio “Sello” que potencie y condicione su “Cultura”.

La “Gran Plaza de Valparaíso”, está en su bahía, y ella se transforma en un centro de encuentro permanente de naciones de todo el mundo, donde por medio de los barcos que la “Habitan en Tránsito”, da cabida natural a la “Transferencia de Culturas”.

 

El “Patrimonio Oceánico de Chile”, posee un ADN, oculto y poderoso, como herencia de un país atracado como un barco al continente sudamericano, que comprende en su ámbito natural, una cultura que se ha vinculado a “La Mar” desde tiempos ancestrales.

Los océanos han sido, son y serán, “El Ámbito Físico Compartido más Antiguo en la Historia del Hombre y los Pueblos”, vínculo y vector de interacción y desarrollo.

La “Herencia Oceánica” es uno de los “Bienes Olvidados” de la cultura chilena, que en estos últimos dos siglos le ha dado las espaldas a la mar. El océano fue en su tiempo la “Extensión sin Límites”, por el cual llegaron las inmigraciones más relevantes de la historia a Valparaíso, y a su vez, desde aquí se emprendían exploraciones hacia “Nuevos Horizontes”, que eran virtudes de “Vivir Heroicamente”.

De la mar venimos, y nos fundimos con la “Tierra Nueva”, en la era de los grandes descubrimientos, nuestros ancestros llevaron y trajeron los primeros latidos de las nuevas naciones, mares lejanos y tierras vernáculas, fueron el “Crisol de Razas” que hoy pueblan nuestra “Patria”.

Nuestro “Imperativo Geográfico”, y misión como habitantes de una “Tierra de Océano”, que describe genialmente Benjamín Subercaseaux, es poner en “Valor Nuestra Herencia Oceánica”, es dar a conocer, y reconocer en cada hombre que ha construido nuestra historia marítima, en las gestas heroicas, en la literatura, en la poesía, en las exploraciones, en las aventuras, las cuales pasan a ser parte y consecuencia, que nos lleva a fortalecer “El Orgullo de Pertenencia como Nación”, de un pueblo que despierta e identifica valores de su herencia, los agrega a su esencia, imagen e identidad de su cultura, manifestándose en sus acciones su natural “Cosmovisión con su Mar”.

Existen, sin embargo, razones culturales que se remontan a la historia, que explican porque Chile no ha sido consciente del “Cuantioso Capital Oceánico” que poseemos, largos de debatir, y no vienen al caso en este momento, lo que es de extrema importancia revertir, “El Océano es la Llave del Futuro”, es una fuente de potenciales recursos vivos y minerales, quedando muchos otros por descubrir, además se transforma en un gran desafío orientado a “Reiniciar las Exploraciones”, en busca de dar cabida en sus aguas a “La Habitabilidad del Hombre”, en un nuevo modo de concebir la vida.

Vengo en este contexto a cambiar dos paradigmas que coartan nuestro desarrollo como ciudad de extensa historia oceánica:

“El Borde no es el Borde”, nuestro borde futuro no termina en la costa continental, ello nos lleva a desconocer el rol protagónico con nuestro “Patrimonio Oceánico”, aún más, dejamos de ser parte de la hegemonía cultural, política y económica del siglo XXI.

Nuestro borde está actualmente situado en “Asia Pacífico”.

 Históricamente se ha mencionado a Valparaíso como “Ciudad Puerto”, paradigma equívoco que ha coartado nuestro desarrollo, desde su origen Valparaíso ha sido un “Puerto Ciudad”, porque desde el océano se ha ordenado su territorio, por lo tanto el concepto de “Maritorio” cobra relevancia, si se aspira que Valparaíso recupere su destino y prevalezca en el tiempo, las ciudades como los seres humanos, nacen, viven y también están expuestas a morir, quedando solo su espíritu en el recuerdo.

“El Rigor que nos somete el Océano” nos permite comprender la “Verdadera Dimensión del Ser Humano” frente a las dificultades, desafíos y oportunidades que la vida presenta. El solo hecho de aventurarse hacia el horizonte propone una fuerte experiencia sensorial, vivencial, intelectual, y emotiva, en la navegación y ocupación efectiva de nuestro “Patrimonio Oceánico”.

Lo anterior se convierte en un modo de “Fortalecer el Carácter”, el océano presenta “Desafíos Severos”, que al enfrentarlos hacen crecer el espíritu, temple y voluntad de quienes se atreven a asumirlo, sus condiciones extremas consolidan el trabajo en equipo, la solidaridad, la fraternidad y la lealtad, se adquiere una “Conciencia de Liderazgo Responsable”, como único medio de alcanzar objetivos compartidos.

Actualmente “La Comunidad de los Países de la Cuenca del Pacífico”, se transformó en “El Nuevo Escenario Decisivo de los Acontecimientos Mundiales”, postulando un “Nuevo Orden, Ordenante y Ordenado” respecto a las connotaciones geográficas, políticas, económicas, históricas y sobre todo culturales de las naciones que la integran.

El éxito de Chile como integrante de “La Comunidad de los Países de la Cuenca del Pacifico”, comienza tomando conciencia de esta realidad, en particular de la imperiosa necesidad de resguardar, consolidar y desarrollar “Nuestras Raíces Profundas de Identidad e Idiosincrasia” , considerando “La Mar” como “Patrimonio Oceánico Cultural Nacional”, debiendo ser asumido concientemente por todos los chilenos.

Los conceptos de “Oceanopolítica” y “Mar Presencial” manifestados por el Almirante Don Jorge Martínez Busch, señalan claramente la responsabilidad que tiene Chile como nación respecto a su “Patrimonio Oceánico”, y permiten enunciar una estrategia orientada a un desarrollo efectivo, actual y futuro a través del mar.

La extensión de nuestro “Patrimonio Oceánico”, unida a una “Actitud Transpacífica”, debe proyectar a Chile en el “Escenario Internacional de la Era del Pacífico”.

Podemos visualizar a Chile como una “Gran Pirámide” cuya base se extiende desde la línea de la Concordia con el Perú, hasta el polo Sur, y su cúspide se orienta hacia el poniente, encontrándose ésta a 350 millas mas allá de Isla de Pascua, considerando especialmente al océano en sus 5 niveles de crecimiento y desarrollo, “Espacio Aéreo Oceánico, Superficie Oceánica, Masa Oceánica, Suelo Oceánico y Subsuelo Oceánico”, donde nuestra cultura debe “Asumir un Carácter Presencial”.

Junto a lo anterior y como es obvio, siempre “Toda Acción comienza por el Pensamiento”, de las antiguas culturas que deben ser refuerzo del presente.

Hay que destacar que en el transcurso de los siglos “La Mar ha sido un Lugar de Permanente Intercambio Cultural y Comercial”, las más grandes civilizaciones han nacido, crecido y se han desarrollado alrededor de la conquista de las fronteras marítimas. Este principio se ha mantenido inalterado hasta hoy día.

“La Visión Cultural” que debemos internalizar, se inserta en un “Esquema Oceanopolítico”, en el que todo lo que ocurre en el mar tiene su inicio en el puerto de una Nación.

En el siglo XIX, Valparaíso se transformó en un “Hito Relevante de las Rutas del Comercio Internacional”, que comunicaba Europa a través del Cabo de Hornos.

Desde aquellos tiempos fue llamada “La Perla del Pacífico”, por los marinos, un teatro que ha quedado hasta el día de hoy en el “Consciente Colectivo de todo el Mundo”, que se encuentra registrado en las bitácoras como testimonio, que dan cuenta de las naves que han recalado en nuestro puerto, su historia literaria, y canciones marineras, de naciones como los países nórdicos de Europa que lo nombran, transformándose el puerto de Valparaíso en un “Espacio Cultural Abierto a todos los Océanos”, ello duró hasta el siglo XIX, virtud que debemos asumir el desafío de recuperar.

A principios del siglo XX, comenzaron a manifestarse “Síntomas de Estancamiento”, que señalaron el comienzo de la “Decadencia del Puerto de Valparaíso”, la apertura del canal de Panamá en 1914 transformó toda la red del comercio marítimo internacional, afectando también el desarrollo de nuestra cultura.

Hoy estamos como lo señalé, frente a un “Nuevo Escenario Oceánico” que nos favorece.

No podemos escapar a la necesidad profunda de los demás “Países Sudamericanos” en su conjunto, de acceder a los “Mercados del Asia Pacífico”, a través de buenos puertos (especialmente Valparaíso) como son los que ofrece Chile a través de su litoral.

A lo anterior hay consenso que el “Océano Pacífico es el Mar del Siglo XXI”, se enfrentan las mas grandes economías mundiales, y Chile no puede estar fuera de esa posibilidad, que da cabida a su propio desarrollo y crecimiento, transformando este flujo comercial en una “Membrana Osmótica” de “Intercambio Cultural”.

La mar, además de ser parte del “Patrimonio Físico”, es también “Patrimonio Cultural”, si consideramos que el fenómeno de la cultura, incluye todo lo que el hombre hace para transformar y utilizar la naturaleza en su beneficio, es indudable su gravitación en la conformación de nuestra “Identidad Marítima y Oceánica”.

Si por otra parte, se tiene en cuenta, la Nación en su “Dimensión Cultural de Desarrollo”, ello quiere decir que, “La Mar” tiene una “Connotación Condicionante de nuestro Progreso, y Futuro como Nación”.

Tenemos que situar a Chile en nuestra visión como “País Oceánico Latinoamericano”, lo que implica tomar decisiones consecuentes perfiladas a nuestro futuro inmediato, internalizando las ventajas y potencialidades en la perspectiva de una “Civilización del Pacífico”, que ya se está cimentando en Latinoamérica.

Todo ellos significa ir preparándonos en una “Reflexión Cultural Marítima, y Oceánica del Pacífico”, donde nuestro querido puerto pasa a ser “Protagonista de Nuestra Historia Pasada, Presente y Por Venir”.

La Universidad Andrés Bello desde su fundación ha considerado “La Mar como Fuente Principal de Inspiración”, conoce el tema, y ha estado trabajando principalmente para este gran desafío que nos identifica a todos, académicos y estudiantes.

Un gran abrazo OCEÁNICO, de olas coronadas de Azul y Plata, iluminadas por la “Cruz del Sur”, que durante siglos orientó a los navegantes, hoy día la “Cruz del Sur”, nos orienta en las ciencias, en las artes y en el ámbito de la cultura humanista.

 

 

Juan Ciorba Vinz

Profesor Cátedra

“Observación y Maritorio”

Escuela de Diseño /“Universidad Andrés Bello”

Marzo 2014

Aula Abierta ¿Y donde están los Exploradores?

Apreciados Amigos de la “Mar Océano”.

Envío invitación de Aula Abierta, en los deseos que puedan asistir, la invitación está abierta a todas las instituciones, colegios y público en general, que ven en nuestro “Patrimonio Oceánico” la oportunidad de reiniciar las exploraciones.

Juan Ciorba Vinz
Director
Centro de Estudios Marítimos
Escuela de Diseño
Universidad de Valparaíso
La Carrera de Gestión en Turismo y Cultura realizará la primera Aula Abierta ¿Y donde están los Exploradores?, el viernes 7 de junio de 2013 a las 10:00 horas, en el Auditorio de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Valparaíso.
Esta actividad se enmarca en la celebración del Día del Patrimonio, desde la perspectiva de nuestro patrimonio oceánico.
Expositores:

  • Profesor Manuel Meza Venegas / “Expedición Antártida”
  • Profesor Juan Ciorba Vinz/ “El espíritu de la Santiaguillo que navega es los océanos de la eternidad”
  • Julio Hotus Salinas, Consejero Regional de Cultura, en Isla de Pascua / “Los Exploradores de Hiva”
  • Alumnos de la Carrera, Rodrigo Troncoso y Alvaro Vargas / “Expedición a Robinson Crusoe”

“Manifiesto de la Mar Océano”

“Manifiesto de la Mar Océano”

Ciencias Oceanopolíticas

“Interés Marítimo Estratégico”

Pesca Artesanal

“Identidad Ancestral”

 Conciencia Marítima y Oceánica

Poco se conoce de las historias de los hombres de mar, pescadores artesanales que existen en nuestro extenso litoral desde épocas ancestrales precolombinas, miles de años antes que existiera Chile.

 Al definir al “Pescador Artesanal” en el profundo sentido de su origen, proviene de pueblos ancestrales, lo que nos lleva a analizar su contexto e identidad como hombres de mar dedicados a la pesca, pero en este caso usando artes de pesca que no dañan el medio ambiente, usando “Un Arte Sano”, por lo tanto: “Arte – sanal”.

El pescador artesanal hombre de trabajo, formador de comunidades pre – existentes del borde costero, libre heredero del “Kimun Lafkenche”, (Saber de hombre de mar), hijo de la “Ñuke Lafken” (Madre Mar), seguirá en su eterna lucha por el “Küifi Az Kume Mongen”, (Una vida sana y buena como ayer).

“Palabras del Lonko Mapuche Williche, Eric Vargas Quinchamán”.

Hoy, este sector de milenaria descendencia, se enfrenta a una cruel realidad: Solo basta acercarse a cualquiera de nuestras caletas y descubriremos mucha tristeza y decepción en sus vidas; donde la resignación y el pesimismo se han apoderado de su discurso.

Debido a la grave crisis que enfrentan, producto del colapso de los recursos naturales pesqueros y contaminación de su ecosistema, es que se hace necesario tomar conciencia, de este hecho en todos los niveles de la sociedad, con el objeto de encontrar una forma distinta de administración y conservación equilibrada de los recursos naturales.

Es urgente y necesario un proceso que difunda esta realidad permitiendo de este modo conocer, observar, y comprometerse con nuestros compatriotas, quienes cada día exponen sus vidas en la mar.

Ellos son poseedores de saberes que se ven reflejados en historias, mitos y leyendas que se deben valorar, ya que son parte de una identidad cultural propia que los hace sentirse orgullosos.

En el siglo XXI, era del Pacífico, Chile ha vuelto a dar las espaldas al mar, ahogándose en la globalización. Hoy, el maritorio nacional es entregado a la explotación irracional de empresas nacionales y transnacionales.

Durante siglos la “Cruz del Sur” orientó a los navegantes, hoy día la “Cruz del Sur”, símbolo de la Universidad de Valparaíso, nos orienta en las ciencias, en las artes y en el ámbito de la cultura humanista.

Lo anterior obedece a principios de ética y valores morales que debe poseer nuestra institución, lo que nos obliga a ser consecuentes con lo expresado, considerando como parte del espíritu que nos ilumina la “Responsabilidad Social y Ambiental”, que nos corresponde entregar a nuestros estudiantes como forma de vida.

 “1° Encuentro de Educación Pesquera”.

Organizado por la “Liga Marítima de Chile” y la “Fundación Almirante Carlos Condell”, realizado entre el 16 y 18 de Julio del año 1991. (Escuela de Diseño, “Taller del Mar”, Universidad de Valparaíso).

Carta entregada a expositores y participantes del evento en aquella oportunidad.

“Observación y Pensamiento Lateral Prospectivo”.

Comunicado recibido desde el futuro, año 2011, por parte del “Gran Imperio de los Poderes Fácticos, Políticos y Económicos”, que dominarán a nuestro planeta en los próximos 20 años.

Hemos logrado desgarrar los últimos vestigios del Patrimonio Oceánico Hidrobiológico de una Nación, situada en el Océano Pacífico Sur Oriental, que hasta ahora se llamaba Chile, convirtiendo sus mares en un desierto.

La creación de fantásticos artefactos de conquista y explotación, llámese buques factorías, satélites y submarinos pesqueros, resultado de nuestro extraordinario desarrollo tecnológico que nos llena de orgullo, permite ver y extraer cualquier especie con vida desde los más profundos abismos de los océanos, hemos igualado a “Dios” y a la “Naturaleza”, y estamos pronto a derrotarlos, imitando la eficiencia del ave de rapiña, destruyendo al mismo tiempo una milenaria cultura, que su pecado fue:

“Saber vivir en armonía con la Naturaleza”.

Chile no logró proyectarse a la eternidad, vivieron el momento, encandilados por hábiles agentes expertos en grandes estrategias de seducción, que permitieron acelerar el proceso inconsciente del suicidio colectivo de una nación, resultó bastante fácil, ya que vivían apiñados en la gran ciudad, adquiriendo en grandes tiendas felicidades efímeras, huyendo del compromiso con la Patria.

Solo fue posible encontrar un solo ser humano, un modesto pescador chilote, que con su mano escribió sobre la arena de una contaminada playa, recurriendo a las últimas fuerzas de su espíritu que aún lo mantenía con vida, el siguiente epitafio:

“Aquí yace un pueblo que vendió su alma al mejor postor, encandilado por bienes materiales, no mantuvo el espíritu de sus antepasados de vivir en armonía con la naturaleza, no tuvo conciencia de su destrucción, no razonó, ni intentó ninguna acción de conservación, falleció de anemia aguda de todos sus recursos, su causa:

No sentir correr la Patria por sus venas, su sangre cubrió el planeta, hoy queda solamente la nada”.

Luego………………el pescador zarpó a los “Mares de la Eternidad”.

Juan Ciorba Vinz
“Taller del Mar 1991”
Escuela de Diseño
Universidad de Valparaíso.

Los pescadores artesanales han estado sometidos a una serie de cambios desde hace ya medio siglo, sin embargo han logrado mantener con vida sus tradiciones, costumbres y confraternidad.

Frente a la globalización de los mercados que han llevado a la implementación de artes de pesca industrializadas, se hace necesario integrarnos entre diferentes Centros de Estudios y Universidades, con el mundo flagelado y fragmentado que enfrenta la pesca artesanal en esta última década, permitiendo junto a ellos realizar estudios prospectivos reales, que permitan en el más breve plazo aplicarlo a la realidad, antes que sea demasiado tarde.

Los recursos hidrobiológicos de nuestro mar ya tienen dueño, al asignarle la mayor parte de la cuota a solo siete familias de la pesca industrial en Chile, situación que se debe revertir con extrema urgencia en el Poder Legislativo, considerando el gran impacto social y ambiental que va a producir, el cual será imposible de resolver, llevando a nuestro pueblo a la dependencia alimentaria de otras naciones, y a un enfrentamiento interno entre hermanos.

Así, cientos de comunidades, miles de familias, más de 80.000 pescadores artesanales son excluidos del acceso a estas pesquerías generando una aguda crisis económica en las caletas y por consiguiente un drama social familiar, afectando sistemáticamente esa invalorable cultura ancestral.

En el pasado, el pescador, salía a la mar en su bongo, respiraba vientos de libertad, hoy navegan en la estela de la amargura, consecuencia de la “Dictadura de la Clase Política”.

Parece que hemos vuelto al inicio de la revolución industrial, donde las condiciones laborales de hombres y mujeres que trabajaban en las salmoneras eran subhumanas, y donde convenía mejor ser un salmón.

¿Cómo es esto posible?

Se utilizaban 50.000 toneladas de jurel rico en omega 3, para alimentar la producción de 10.000 toneladas de salmón, esto quiere decir, se le negó jurel a 5.000.000 de chilenos pobres, por un año, para alimentar 500.000 extranjeros ricos.

Dentro de las 5 millas de la pesca artesanal irrumpen buques factorías de noche, sin luces de posición, en faenas de arrastre, poniendo en riesgo la navegación de naves menores.

Estos mismos buques factorías, con sus métodos de pesca de arrastre en forma indiscriminada, remueven el fondo marino, acabando con los recursos, convirtiendo el mar chileno en un desierto.

En el Congreso Nacional, algunos “Honorables Diputados y Senadores”, que están involucrados en la ley de pesca, son parte comprometida de la pesquería industrial.

Actualmente uno de los productos más chilenos se importa desde China.

¿Les interesa saber que ocurrió y cuál es?:

“El Jurel”.

Frente a las costas de la octava región uno se encuentra con ciudades flotantes de barcos factorías, arrastrando con todo lo que pueden. Un barco factoría es capaz de pescar y procesar allí mismo, hasta el nivel de entregar latas con etiquetas, y todo en nuestros puertos.

El problema es que dentro de estas latas tenemos individuos tan pequeños que seguramente son ejemplares que se reprodujeron antes de ser capturados, lo que no solo perjudica a esta especie; ya que no alcanza su madurez para desovar, sino que, además, implica que se verá afectada la cadena de alimentos y, por lo tanto, la vida de otras especies.

Lo que expongo es muy fácil de comprobar por ustedes, cuando recurran a un supermercado a comprar latas de jurel, observen su procedencia:

“Producto de China”.

Hay gente que tiene la osadía de echarle la culpa a la pesca artesanal, no entendiendo que este sector que data existencia desde hace más de 14.800 años (Datos de Monte Verde), y no saben que sus capturas son destinadas principalmente para consumo humano y no para hacer harina, que luego va a engordar ganado, cerdos, pollos o peces de acuicultura como los salmones. El pescador artesanal jamás daño el ecosistema.

En Chile, lejos de apoyar a una actividad como la pesca artesanal, se les ha perseguido y aplastado. Lo que es un error por varias razones:

Primero, porque va de la mano con una alimentación sana y hasta algún tiempo barata de la gente; segundo se asocia con la generación de empleo al darle valor agregado a estos productos, y finalmente, está en la misma línea con la defensa de los recursos, porque se trata de una forma de vida más que de una actividad productiva.

Para obtener un kilo de proteína de animales de criadero hay que gastar siete kilos de pescado o de vegetales. Esto es, que si siete kilos de pescado se destinan a alimentación humana podríamos satisfacer las necesidades de unas 30 personas; pero, como esos siete kilos de pescado son destinados a harina, solo obtenemos un kilo de carne de vacuno o de salmón, y podemos alimentar a no más de cuatro personas.

Esa es la importancia de que también nos preocupemos del destino de la pesca artesanal, y no solo de las toneladas que se autorizan, que lleva a la sobre pesca inconsciente de la pesca industrial.

El 16 de Octubre del año 1945, posterior a la 2° Guerra Mundial se funda con sede en Roma la “FAO”, (Food and Agriculture Organization / Organismo de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), su lema: “Fiat Panis”, (Hágase el Pan), decretándose el 16 de Octubre del año 1981 como “El Día Mundial de la Alimentación”, cuando se creó habían 80.000.000 de seres humanos en situación de hambre y extrema pobreza, para el año 2010 esta cifra subió a 200.000.000 seres humanos, y sigue en aumento.

La Escuela de Diseño de la Universidad de Valparaíso, el “Taller del Mar”, y su “Centro de Estudios Marítimos”, posee una historia de compromiso con el sector de la pesca artesanal que se inició hace 30 años, lo que le ha permitido tomar conciencia y respeto por la diferencia, y sobre todo, conocer realidades culturales, sociales, ambientales y de injusticia, que permanecen ocultas tras el velo del desarrollo económico, con múltiples proyectos que se han aplicado en este ámbito a lo largo de las caletas del litoral hasta la actualidad.

La base del problema en cuestión radica específicamente que en el consciente social de gran parte de los chilenos no se ha logrado implementar, ni asumir una “Conciencia Marítima” nacional y racional a través de la educación.

Los planes curriculares existentes tanto a nivel básico, medio y superior, no son expresivos en la forma y en el fondo, (Objetivos, contenidos y competencias) respecto del desarrollo marítimo de Chile.

En otros términos, el mar no constituye una preocupación primordial, solo queda en expresiones fugaces de la presencia del mar, insuficientes si queremos desarrollar la Conciencia Marítima.

Tener “Conciencia Marítima”, significa haber asumido una actitud diferente, esto es, conocer del mar en su extensión, sus riquezas, a los pescadores artesanales y su significado para nosotros (Nivel cognitivo), como así mismo interesarse por el mar y por todo lo relacionado a él (Nivel afectivo), y exhibir conductas tales como comer pescado, pescar, ir al mar, recrear el espíritu, evitar contaminar, etc., (Nivel reactivo), son expresiones claras y contundentes de que la “Conciencia Marítima” ha anclado en nosotros.

Para hacer efectivo el desarrollo de la Conciencia Marítima, Chile necesita en primer lugar reconocer los derechos consuetudinarios de los pueblos ancestrales de donde provienen los pescadores artesanales, asegurando su pre – existencia y continuidad de su actividad pesquera como una forma de vida.

En segundo lugar debe aportar en forma efectiva y real al apoyo concreto de los sistemas: formal, no formal, e informal de educación. La educación, como expresión teórica y práctica, constituye un bien no sólo personal, sino también social. Como instrumento del progreso humano, no puede estar ajena a los cambios que se producen en la humanidad. La educación por lo tanto, debe estar atenta a satisfacer aquello que puede ser considerado como un valor universal y también aquellos valores que surgen de una necesidad generalizada, cuando el bien común lo exija.

El desarrollo de la Conciencia Marítima entre nuestros estudiantes, entre los chilenos, es una exigencia, es un bien necesario que la educación debe procurar.

Nuestro sistema curricular es rico en información, pero su ligazón con la realidad cada vez más escasa. Prueba de ello, es lo que acontece en el desarrollo de los “Intereses Marítimos”, como es el caso del Sector Pesquero Artesanal, que fue en su tiempo una fuente laboral para gran parte de la población que vivía en el litoral, la que actualmente se encuentra en una profunda crisis, por falta de un “Pensamiento Prospectivo” de parte del Estado de Chile.

Los sistemas curriculares, tanto en el presente y su proyección hacia el futuro, deben ser cada vez más ágiles, para dar cabida y respuestas a los requerimientos de la Sociedad.

La pesca artesanal es poseedora de una valiosa cultura ancestral, fuente de alimentos sanos para el pueblo, los cuales lamentablemente se han convertido en prohibitivos para la mayoría, por su alto precio en el mercado, entrando esta a competir con la importación de productos pesqueros desde Vietnam, China, y otros países asiáticos, como es el caso del “Pangasius” y la “Tilapia” que poseen poco valor nutritivo y carentes de “Omega 3”, los cuales se encuentran en las grandes cadenas de supermercados.

Otro factor de relevancia del sector pesquero artesanal es ser esencialmente estratégico, al contar con la dinámica de desplazamiento en sus navegaciones por nuestro “Patrimonio Oceánico”, que se expresa en una permanencia y ocupación efectiva de nuestro mar y territorios extremos de nuestra soberanía, creando fronteras humanas dentro de las geográficas. Un ejemplo de lo anterior fue el apoyo brindado desde los pescadores artesanales al proceso de colonización marítima del sector de los archipiélagos de las Guaitecas y los Chonos en la década de los 80.

Lamentablemente este gran desafío por parte del sector pesquero artesanal se vio afectado por poderes políticos y económicos de grandes empresas nacionales y transnacionales.

La causa de lo expuesto fue la introducción de la salmonicultura en los fiordos de Aysén, carentes de planes de manejo apropiados, falta de estudios de capacidad de carga, entrega de concesiones marítimas sin un plan regulador, destrucción de bancos y praderas marinas naturales, ocupación de puertos de resguardo de las embarcaciones artesanales, exterminio de especies juveniles de congrio y merluza austral, a causa de la conducta depredadora de salmones escapados de los centros de cultivo.

Todo ello llevó al colapso de los recursos que históricamente capturaban los pescadores artesanales, …. y viendo invadido su maritorio, mermado las especies endémicas, llevó al despoblamiento de los asentamientos, de lo que con tanto espíritu y esfuerzo, permitió en su momento fortalecer la “Soberanía de Chile”, en la Región Austral, regresando a sus lugares de origen, o bien trabajando para las empresas antes mencionadas por un sueldo mínimo, sin previsión social ni cobertura de salud.

En síntesis, los diferentes gobiernos y las empresas nacionales y transnacionales se jactaban en aquellos momentos de ser los segundos exportadores de salmón a nivel mundial, indicando altas cifras macroeconómicas.

Por supuesto, ellos no pagaron por el impacto ambiental del mar que ocasionó su producción hasta la aparición del virus “Isa”, actuaron ignorando la responsabilidad social empresarial, dejando tras de sí en solo 30 años, un maritorio prácticamente sin recursos hidrobiológicos, contaminando las islas con centros de cultivos abandonados, como así también los fiordos y los fondos marinos, destruyendo áreas valiosas para el desarrollo del turismo sustentable, lamentablemente imposibles de recuperar en la actualidad.

Retomando el concepto de: “Observación y Pensamiento Lateral Prospectivo”, se careció de una visión de las “Ciencias Oceanopolíticas”, respecto a la conducción de un Estado en relación a los “Intereses Marítimos” de la Nación.

Lo expuesto pasa a ser una muestra de la escasa vinculación de los chilenos con el mar, se constata la carencia de un organismo al más alto nivel, que asuma la responsabilidad del resguardo y desarrollo de nuestro “Patrimonio Oceánico”, con una labor de coordinación orientada a los diferentes estamentos ministeriales, o bien, un “Ministerio del Mar”, de modo que sus funciones técnicas se comprometan con la voluntad política, de privilegiar el mar como un efectivo polo para el desarrollo nacional.

Las políticas económicas están basadas en el crecimiento continuo e ilimitado, vivimos por encima de la capacidad de recursos del planeta. En la base de todo sistema productivo están las materias primas. No puede existir un crecimiento material ilimitado basado en materias primas limitadas. La ecuación es así de simple, vamos corriendo hacia el abismo sin darnos cuenta.

Las grandes empresas nacionales y transnacionales que usufructúan con los recursos pesqueros, escapan del control democrático, pueden comprarse una isla entera o un país, imponer las leyes que más les conviene, comprar voluntades y determinaciones políticas a quienes les corresponde legislar, comprar gobiernos.

Si somos consecuentes con nuestros valores nacionales, frente a la triste realidad marítima de nuestra Patria, nos corresponde en hora buena, crear conciencia marítima de nuestro patrimonio oceánico, en los honorables diputados y senadores que integran el Congreso Nacional. Detrás de estas actitudes subyace, entre otros fenómenos, la ignorancia de la población acerca de las posibilidades que a Chile ofrece su Mar, y su favorable posición en el Océano Pacífico.

Nuestro “Imperativo Oceanopolítico”, y misión como habitantes de una “Tierra de Océano”, que describe genialmente Benjamín Subercaseaux, es poner en valor nuestra “Cultura Ancestral” poseedora de una gran sabiduría de nuestros “Hombres de Mar”, dar a conocer, y reconocer en cada uno de ellos, que han construido nuestra historia marítima, en las gestas heroicas, en la literatura, en la poesía, en las exploraciones, en las aventuras, en nuestros pescadores artesanales, con sus valores, y tradiciones, cuando con colores, sonidos y alegría celebran a su patrono en la “Fiesta de San Pedro”, que como señala el relato bíblico, este apóstol fue pescador artesanal.

Todos ellos pasan a ser parte y consecuencia, que nos lleva a fortalecer “El Orgullo de Pertenencia como Nación Marítima”, de un pueblo que debe despertar e identificar valores de su herencia, agregarlos a su esencia, imagen e identidad de su cultura, manifestando en sus acciones su natural “Cosmovisión con el Mar”.

Existen sin embargo, razones culturales que se remontan a la historia, que explican porque Chile no ha sido consciente de sus riquezas, valores humanos y económicos marítimos, del “Cuantioso

Capital Oceánico” que poseemos, largos de debatir, y no vienen al caso en este momento, lo que es de extrema importancia revertir.

“El Océano es la Llave del Futuro”, es una fuente de potenciales recursos vivos y minerales, quedando muchos otros por descubrir, además se transforma en un gran desafío orientado a “Reiniciar las Exploraciones Marítimas”, en busca de dar cabida en sus aguas a “La Habitabilidad del Hombre”, en un nuevo modo de concebir la vida con el espíritu, la mente y el cuerpo en la “Mar Océano”.

El “Patrimonio Oceánico” que poseemos como chilenos, al navegarlo en su más amplia extensión, y explorarlo en sus profundidades, en un permanente “Estado de Observación”, nos lleva a descubrir aquellos “Valores Trascendentales”, que nos permitan orientar como académicos e investigadores, en conjunto con la sabiduría ancestral y natural de los Pescadores Artesanales, a las actuales y futuras generaciones.

La calidad de sus vidas dependerá de los valores que se siembren en las “Aguas Fértiles” de sus “Espíritus” en el aquí y en el ahora.

“Sembrar Espíritus” tiene un nombre: “Educar”, en la “Creatividad”, y la “Voluntad”, en asumir la “Misión” y alcanzar “Desafíos” que nos lleven a materializar nuestros “Sueños”, porque no se puede crecer sin entregar “Amor” al prójimo, encontrando en ellos nuestra felicidad, y con ello alcanzar la “Paz y la Libertad”.

Está pronto a caer en la obsolescencia parte de nuestro “Himno Nacional”, si se continúa con políticas permisivas, y falta de legislaciones en beneficio del resguardo de nuestros recursos naturales, entregados en su mayor parte a las grandes empresas nacionales y transnacionales que afectan nuestra “Soberanía Alimentaria” de las futuras generaciones.

Actualmente al cantar nuestro “Himno Nacional”, es muy difícil contener las lágrimas en el momento de entonar:

“… Y ese mar que tranquilo te baña te promete futuro esplendor”.

Si no actuamos ahora, no cabe duda que seremos recordados por nuestros nietos como una generación, que no fue consciente de la

herencia de sus antepasados, que no fue capaz de defender los recursos naturales, que se entregó a la globalización, a los poderes fácticos transnacionales, en forma irresponsable, extinguiendo una Patria que se llamaba Chile.

Un abrazo OCEÁNICO de olas coronadas de azul y plata iluminadas por la “Cruz del Sur”.

 

Juan Ciorba Vinz
Director Centro de Estudios Marítimos
Escuela de Diseño
Universidad de Valparaíso – Chile
Pescador Artesanal

Académico

Universidad de Valparaíso

 Caleta Concón, Mes del Mar 2013.                            Delfín Austral

Proyecto de Investigación de Arqueología Naval : Mata-Rangi Sahara Expedition : Marruecos – America

En el mes de Abril del año 2010,  tuvimos la visita del Explorador, Etnólogo, y Embajador de Buena Voluntad de la UNESCO de origen español marroquí , Kitín Muñoz Valcárcel,  quien expuso la experiencia vivencial y teoría de sus exploraciones en las balsas Mata Rangi I, II, III, sobre navegación oceánica primitiva, cuya finalidad es demostrar si los aborígenes americanos controlaban los mares y la tierra, antes de que los españoles o los vikingos zarparan de puertos europeos, esta se realizó en aquella oportunidad, en el Museo Naval y Marítimo de Valparaíso y en la Facultad de Arquitectura,

  • A lo anterior, la Universidad de Valparaíso representada por su Rector Aldo Valle Acevedo y Mata -.Rangi Sahara Expedition “ UNESCO ”, representada por Kitín Muñoz Valcárcel, Embajador de Buena Voluntad y Director del proyecto, firmaron una Carta de Colaboración entre ambas instituciones.
  • Lo expuesto se constituye en una alianza muy importante hasta el momento, ya que integra el desarrollo de la universidad con actores internacionales y la empresa privada.
  • El desafío de este apoyo institucional al nuevo proyecto que ha estado liderando Kitín Muñoz Valcárcel, con sus sueños y espíritu de aventura, es construir la Balsa Mata-Rangi IV, en Tarfaya, Marruecos durante el año 2011, para luego cruzar el Océano Atlántico hasta América, utilizando juncos de totora de la orilla del  lago Titicaca de Bolivia y maderas de ciprés del sur de Chile, donadas por la Empresa “Flor del Lago” de Villarrica.

A lo anterior cabe destacar también, la participación de la Empresa  “ Wienecke-Sails”, en lo referente a la donación y construcción de las velas de esta nave, y a Astilleros “ Conavre”, respecto a los aspectos de ingeniería necesarios para la construcción de las estructuras de madera en Chile.

  • Acaban de finalizar las etapas de investigación y diseño de los mástiles, velas, jarcias, estructura del casco, orzas, timones y habitabilidad de la Balsa Mata-Rangi IV, que debe responder a una travesía de por lo menos tres meses por el Océano Atlántico, lo cual se concreto en una maqueta escala 1: 25. Esta será sometida a discusión y análisis, considerando su fidelidad en relación a los antecedentes de arqueología naval obtenidos hasta el momento, además de su comprobación y evaluación al hacerla navegar para apreciar su comportamiento, compromiso asumido por el Centro de Estudios Marítimos de la Escuela de Diseño, y el Centro de Exploración Náutica de la Carrera de Gestión en Turismo y Cultura de la Facultad de Arquitectura.
  • “Así como la Cruz del Sur  durante siglos orientó a los navegantes , hoy día la “Cruz del Sur”  símbolo de la Universidad de Valparaíso, nos orienta en las  Ciencias,  en las Artes y en el ámbito de la Cultura Humanista.”
  • “Los antiguos navegantes no solo se orientaban por la Cruz del Sur, su percepción les permitía interpretar el susurro del viento y aromas de lejanas tierras, comprendían el lenguaje de las olas, de los dioses y de todos los seres vivientes del océano”.

Taller del Colono

Escuela de Diseño

Aysén 1989

balsa

“Balsa  URU”  Perú-Las Marquesas

Si observamos la gran diferencia de tipos de naves que han existido a lo largo de la historia y escuchamos las distintas opiniones sobre diseño y eficiencia, no podemos escapar a la idea de que nuestros conocimientos técnicos son demasiado limitados para permitirle a uno hablar con plena autoridad acerca de la correcta y mejor forma de una nave y sus velas.

En lo sucesivo me mantengo fiel al método y a las ideas desarrolladas, paso a paso, en mis observaciones, experimentos y experiencia sobre este importante aspecto, desde mis  primeras embarcaciones construidas a partir de los 12 años, con las cuales salía a navegar en las aguas de la bahía del puerto de Valparaíso.

Como punto de partida, la Naturaleza debería indicarnos en que dirección debemos emprender  nuestra búsqueda, sin influencias de opiniones generalizadas o teorías. Es sorprendente que en la actualidad no se haya reconocido el origen previo a la ingeniería naval, sustentado en la capacidad de observación de nuestros antepasados, la ingeniería naval como tal tiene un comienzo, cuando se logra plasmar a través de siglos de permanente observación, a fórmulas y teorías que responden en forma abstracta a lo anterior, permitiendo con ello reproducir, los éxitos logrados , con cierta fidelidad y en un menor tiempo, pero con el inconveniente de alejarnos a lo largo de los siglos de la esencia de su origen.

La investigación hasta el momento ha resultado todo un desafío, donde la idea fuerza se centra en usar fundamentalmente las mismas técnicas y materiales que utilizaban los precolombinos, preservando las características primitivas, en busca de la pureza desde el punto de vista de la arqueología naval, en un viaje de 3500 años hacia el pasado, tratando de descubrir a través de la observación de la naturaleza las respuestas, igual como lo hicieran nuestros antepasados.
Lo anterior hace del trabajo que se está desarrollando una aventura en el tiempo, de traer a la actualidad una nave del pasado, tratando de comprender diseños y técnicas constructivas ancestrales de diversas etnias, que construyeron cascos utilizando juncos de totora, la investigación en desarrollo esta fundada además en la observación de comparaciones, que para la arqueología naval no constituyen necesariamente una prueba de origen cultural, sino tan solo de similitud morfológica, en esta nueva réplica de la balsa Mata-Rangi IV, se relacionan ciertas similitudes entre las culturas ancestrales que tuvieron técnicas de construcción y navegaciones similares, en sus arriesgadas exploraciones oceánicas, las cuales pueden observarse en imágenes de los primeras naves representadas en iconografías de la época.
Los mares y los vientos ha sido lo único que no ha cambiado, desde aquellos tiempos de las balsas de juncos de totora, al observar aquellos dibujos iconográficos, uno podría  aproximarse a las respuestas, como bien decía Einstein. “De nada sirve el conocimiento si no hay imaginación”, y esta surge de un particular estado de observación cercano al estado alfa de la mente, al ver los dibujos de estas naves, sus velas, cascos y los mares que surcaban, mas la experiencia vivencial de haber navegado en travesías oceánicas, uno puede abstraer observaciones originarias, que se traducen a conceptos, configurando un cálculo perceptivo que nos permitirían confirmar las respuestas en el diseño y construcción de ellas.
El origen de todos los cálculos de ingeniería actuales establecidos en construcción naval, tiene su comienzo en la observación y registros de las experiencias, que posteriormente a lo largo de los siglos se tradujo a normas y fórmulas, el problema de la civilización actual es que ha perdido la capacidad de observación de la naturaleza, o bien, cuando la naturaleza nos habla, no somos capaces de escucharla, por lo tanto desarrollamos nuestras vidas en relación a un contexto artificial, que si bien es eficiente, nos ha distanciado mas de un diálogo con nuestro entorno natural, situación que se hace muy evidente cuando uno ha tenido la suerte y la experiencia de navegar en alta mar en largas travesías, donde uno vuelve necesariamente al origen, lo que lleva naturalmente a observar las estrellas, el sol, las nubes, las olas, el viento, el horizonte, el vuelo de las aves, el comportamiento de los delfines, para comprender como van a evolucionar las condiciones climáticas, y prever con certeza el trazado de rumbo en función de llegar a destino, o simplemente sobrevivir a un posible temporal.
Particularmente la experiencia vivencial se sustenta con mas fuerza en la capacidad de observación, como llave maestra, que lleva consigo un cálculo perceptivo, el cual  permite aventurarse a lo desconocido, ello nos lleva a recordar la primera nave que conquistó el océano mencionada en la” Divina Comedia”, de nombre “ Argos”, y el asombro que tuvo Neptuno, Dios del Mar, al verla flotar y navegar sobre sus aguas, tripulada por los primeros seres humanos que fueron designados como Argonautas.
La capacidad de asombro, de ser capaces de ver por primera vez, nos lleva a interpretar por medio de la observación lo que el mar nos sugiere para ser habitado, donde la percepción nos lleva a sentir cuando lo que uno está diseñando, como artificio del hombre para conquistar los océanos, está en armonía con el viento, las olas, y quienes la tripulan, siendo lo anterior esencial. Uno puede afirmar sin temor a equivocarse, que si una nave tiene la belleza de una gaviota en su vuelo, o la fluidez de un delfín en sus aguas, es una excelente nave.
matarangi estructura 1
Imagen: Estudio de Fenomenos Tensionales Estructurales
Matarangui IV
J. Ciorba, 2010
Respecto al cálculo de ingeniería de una nave en todos sus aspectos la considero una herramienta útil, que hoy en día ayuda a racionalizar el tiempo, permite cierta certeza, ahorrando la experiencia del error y el éxito, ayuda a responder a un proyecto con un éxito relativo, ya que en muchas ocasiones carece del espíritu originario que da la observación.
De todos modos es un recurso valioso, que al no contar con un registro histórico riguroso que nos ofrece la arqueología naval, colaboró en parte a resolver la situación que nos encontramos en el proyecto de la balsa Mata-Rangi IV, avalando la metodología de observación. Al término del proceso de investigación se recibió un registro audiovisual que nos ofrece la posibilidad de apreciar las balsas anteriores navegando, otorgando la oportunidad de observar como se comportaron en el océano, permitiendo de este modo percibir el espíritu de ellas como si fueran un ser vivo en comunión con su entorno marino.
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Imagen: Comprobación a escala.
Matarangui IV
J. Ciorba, 2010
Deseo destacar que el cálculo de ingeniería sin la capacidad de observación vivencial que nos otorga un cálculo perceptivo, nos limita respecto a encontrar un punto de equilibrio y armonía con el mar. Lo anterior puede confirmarse actualmente en los constructores de embarcaciones del pueblo astillero de San Juan de la isla grande de  Chiloé, donde todavía se diseñan y construyen embarcaciones a partir de la herencia de sus antepasados, fundados exclusivamente en el cálculo perceptivo, experiencia y conocimientos, que ha sido traspasadas de generación en generación, sustentado ello, en la cultura de la madera que poseen, lo cual es reconocido como parte del patrimonio cultural intangible y tradición de sus habitantes.
Del mismo modo que lo expresado en el párrafo anterior, podemos reconocer en los pueblos prehispánicos una cultura de la mas remota antigüedad, que también es parte del patrimonio cultural intangible de la costa del pacífico entre Perú y Centroamérica,  particularmente en el desarrollo de técnicas respecto a la utilización de los juncos de totora como un material que otorga la naturaleza, utilizado en las naves diseñadas y construidas hace 1500 años antes de Cristo, las cuales estaban implementadas además con velas de algodón y mástiles de madera, utilizadas en travesías de altura, obtener recursos del mar a través de la pesca, y realizar extensas migraciones a lo largo de las costa de los pueblos antecesores de la etnia aymará.
Cabe señalar que hasta la actualidad se conservan vestigios del arte, la cultura, los conocimientos, las técnicas y tradiciones, a pesar que durante la conquista de los españoles estos trataron de esconder y ocultar la verdadera historia, respecto a la relación armoniosa que aquellos pueblos tenían con el mar.
La construcción de las balsas de juncos de totora de tiempos ancestrales que se ha mantenido hasta el día de hoy  en Bolivia en el lago Titicaca, es una muestra riquísima respecto a la capacidad de observación de la naturaleza que poseían, la percepción de trasmutar su armonía en el diseño de las formas de los cascos, que hace de ello un arte, y su habilidad constructiva. El enigma se plantea como lograban resolver los problemas, como se planteaban, y finalmente como lo resolvían.
Llama a la reflexión observar  los cascos de juncos de totora desarrollados en aquellos tiempos remotos, si estos los sometiéramos a ensayos con las técnicas actuales de laboratorio en canales de prueba, evaluando su hidrodinámica, estabilidad, velocidad, efecto de las olas, estructura, y proporciones, llamarían la atención que estos hayan sido tan evolucionados, lo que nos dejaría realmente sorprendidos, cabe preguntarse que habilidades mentales usaron nuestros ancestros para construir y cruzar los océanos, en relación  a la postura que actualmente existe en el diseño y construcción de naves.
•El mundo científico no puede cerrar las páginas de la historia, ya que la puesta en práctica de nuevas hipótesis son una ofrenda al futuro que nos llevan a consolidar nuevas teorías.
•El proyecto de la balsa Mata-Rangi IV es una invitación a navegar en el pasado, y nos sitúa de tal modo en el tiempo y el espacio, que probablemente nos permita reencontrar nuestro espíritu originario como seres humanos, y recuperar el sentido de la percepción, que nos lleve a apreciar con nuevos ojos la realidad que actualmente estamos viviendo como planeta, y de este modo volver a entrar en armonía con nuestra naturaleza.
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Imagen:Travesía Transatlántica Marruecos – Florida, USA.
Matarangui IV
J. Ciorba, 2010